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{slide=Cambios a la ley sobre copropiedad}

Marco Antonio Sepúlveda L. abogado, socio de Sepúlveda, Escudero & Cía. Ltda.

El 18 de noviembre recién pasado ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto de ley que introduce varias e importantes modificaciones a la Ley sobre Copropiedad Inmobiliaria, el cual tuvo su origen en un trabajo preparado por la Universidad Internacional SEK y el Colegio de Gestión y Administración Inmobiliaria A.G.

Todos y cada una de los cambios que se proponen dicen relación, de una manera u otra, con tres objetivos centrales y que, en nuestra opinión, deben estar presentes en cualquier ley que pretenda regular la copropiedad inmobiliaria: favorecer o fortalecer la participación de los copropietarios, con pleno respeto a la autonomía individual de cada uno de ellos, la conservación de los condominios y la transparencia en su administración.

La mayor participación, en resumen, se pretende favorecer al elevarse la consulta escrita a los copropietarios como el medio más idóneo para adoptar acuerdos y rebajando los quórumes para constituir asambleas y para adoptar acuerdos, los que no pueden alterarse en el reglamento de copropiedad, rebajándose, también, el quórum para modificar este último y derogándose ciertas materias como propias o exclusivas de él. En general, no tenemos buena opinión de estos reglamentos y, en particular, de aquel que dicta el primer propietario del condominio, ya que con frecuencia son fruto de la práctica reiterada y poco prolija del copy and paste, lo que se traduce en ciertas reglas que no son aplicables al respetivo condominio, en otras que son absurdas o que constituyen excesos, o en que faltan algunas que sí son necesarias; el resto es copia literal de la ley.

En relación con la conservación, por ejemplo, se fortalece el cobro de gastos comunes y de otros cobros propios de la copropiedad inmobiliaria, se aumentan las partidas del fondo común de reserva y se crea un fondo operacional. También, se introducen cambios en materia de seguro de incendio y planes de emergencia.

En cuanto a la administración, se perfecciona lo referente a rendiciones de cuenta, se abordan diversos aspectos de la responsabilidad civil de los administradores, se les agregan nuevos deberes y hay interesantes novedades acerca del comité de administración.

El proyecto de ley que se ingresó a la Cámara de Diputados pretende incentivar una mayor participación en las comunidades.{/slide}

{slide=Planes Antisiniestros en los Condominios}

Es obligación contar con un Plan de Emergencia para enfrentar catástrofes.
En un país en que es frecuente la existencia de terremotos, la necesidad de contar con planes ante las emergencias es indispensable. Por ello, cabe preguntarse, ¿qué tan seguro está de ser capaz de enfrentar un sismo si vive en el piso 20 de un edificio?

La idea no es asustarlo sino hacerlo reflexionar sobre lo importante que es tener un plan de emergencia contra siniestros en los condominios.

No es algo que usted pueda escoger, sino que es una obligación estipulada en la Ley 19.537 de Copropiedad Inmobiliaria en su artículo 39. La normativa señala que todo condominio debe contar con un Plan de Emergencia ante siniestros como terremotos o incendios, el cual debe incluir medidas de prevención y procedimientos posteriores al incidente.

Según la ley, el comité de administración de los condominios es el responsable de confeccionar ese plan en los tres primeros meses de su nombramiento.

Este debe ser sometido a la aprobación de una asamblea citada de forma extraordinaria con este propósito y podrá actualizarse cada año. El comité de administración tiene que entregar una copia del plan a carabineros y a la unidad de bomberos más cercana y ellos podrán hacerle las correcciones y comentarios que estimen convenientes.

El programa deberá contener un esquema simple, que sea fácil de implementar por la comunidad y ésta tiene que conocerlo. Además se recomienda que lo revise algún especialista.

Jorge Wilson, quien dirige la revista de la Asociación de Administradores de Edificios y Condominios de Chile - Asaech- , explica que uno de los fines de este plan es bajar el riesgo, porque si los copropietarios conocen de antemano cómo deberán reaccionar ante un imprevisto, es muy probable que se aminoren los daños.

Como involucra a toda la comunidad, es conveniente que el administrador del edificio o condominio esté al tanto del plan de emergencia, que se integre a su discusión y que oriente a las personas que estén a su cargo.

Si su condominio tiene el programa contra siniestros es probable incluso que se eviten las emergencias y accidentes. Wilson advierte que se ha comprobado que a mayor prevención es mejor la reacción de los vecinos, si la comunidad está organizada podrá adoptar una actitud segura y, por ende, se podrán minimizar los daños.

Los detalles sobre este programa los tiene que indagar en la ley citada, pero si necesita más antecedentes sobre la materia los puede obtener en la revista Club Condomnio de la Asaech o consultando al mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Para sugerencias, mande un fax al (02) 228 7541 o un e-mail a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.  {/slide}

{slide=No todo es gratis}

Antes de comprar o arrendar un departamento, es imprescindible conocer los costos de utilización de salas multiuso, quinchos o sauna, pues no siempre están incluidos en los gastos comunes de un edificio.

Millaray Navarro Ayala

El que usa, paga. Esta es una modalidad más que frecuente en la administración de los espacios comunes de un edificio, la cual, no siempre los arrendadores o compradores constatan antes de firmar un contrato.

Y para evitar sorpresas y cobros extras al usar los facilities de un departamento, mejor ponerse al tanto. De lo contrario, el asadito en el quincho, el cumpleaños en la sala multiuso o el relajo en el sauna pueden costar caro.

Dicen los expertos que son los futuros habitantes de un inmueble quienes deben verificar la existencia de tarifas adicionales por los commodities, ya que la mayoría de los proyectos inmobiliarios incluyen estos espacios y no siempre se especifica este ítem en el proceso de adquirir o arrendar un inmueble.

Lo primero entonces, es revisar obligatoriamente el reglamento de copropiedad de un edificio antes de cerrar el trato, asegura Juan Carlos Latorre, presidente del Colegio de Gestión y Administración Inmobiliaria, CGAI.

Y no sólo ello. Advierte que los compradores y arrendadores deben considerar que las decisiones de la comunidad pueden variar al respecto. Por tanto, también los costos de cada instalación.

¿DOBLE COBRO?

Indica que es probable que, al comprar o arrendar un departamento, las inmobiliarias señalen que el uso de estos espacios es libre, pues así se conciben desde un principio. El tema es que estas condiciones pueden cambiar a petición de los mismos vecinos.

De hecho, Paz Inmobiliaria, una empresa que suma múltiples facilities en sus proyectos, explica que este tema le compete exclusivamente a la administración de cada edificio. "Son ellos los que establecen el reglamento que especifica cobros por la utilización de los espacios comunes y no la inmobiliaria", aclaran.

Y muchos vecinos se ponen de acuerdo para cobrar. "Al revés de lo que piensa, conozco muy pocas comunidades que no cobran por ocupar estos espacios. Suelen establecerse tarifas por el uso de saunas, salas de uso múltiples y quinchos. Es menos común en piscinas y salas de computación", cuenta Latorre.

Comenta que esta especie de doble cobro no es un ilícito, ya que es un acuerdo de los copropietarios sellado en un documento. "Lo que los vecinos pagan mensualmente son los gastos comunes, que permiten la marcha del conjunto de los espacios. Aunque eso suponga que la mantención está incluida, eso no impide que la comunidad cobre por el uso de esos servicios".

Estas tarifas permiten mantener el buen estado de estos espacios comunes y controlar su buen uso, comenta Víctor Manuel Fuenzalida, gerente del área inmobiliaria de Fuenzalida Propiedades. Pero, enfatiza, que debe ser un acuerdo de los vecinos.

"Los habitantes de una comunidad deben verificar que esta decisión fue tomada en conjunto. Si no fue así, es posible reclamar a la administración y citar a una asamblea para aclarar el tema".

Aun así, señala que este cobro es frecuente en condominios de todas las comunas.

Es frecuente que el uso de los quinchos y saunas esté valorado en unos $5.000 por sesión y las salas multiuso sobre $10.000. En tanto, otras comunidades deciden no cobrar por las salones siempre y cuando los dejen aseados, o si no, hacen efectivo un cheque en garantía que se le solicita al usuario.

TODO VALE

Otro caso, comenta Víctor Manuel Fuenzalida, es la implementación de gastos diferenciados. Por ejemplo, es improbable, pero legal, que las comunidades establezcan que quienes no usen estos espacios paguen menos gastos comunes y se les asigne un valor mayor al uso de los facilities.

Por ello, es vital que cada arrendador y comprador se informe del reglamento de copropietarios y de las decisiones adoptadas por la comunidad antes de firmar un contrato. Una situación de la cual no siempre se informan, recalcan los expertos del área.

A preguntar y revisar los documentos antes de habitar un inmueble, porque nada es gratis. Y si lo es, no necesariamente será para siempre.

MEJOR PREGUNTAR

Tanto inmobiliarias como expertos en administración señalan que es vital que los futuros usuarios de un departamento se informen acerca de los cobros por los espacios comunes.

Se puede averiguar con el corredor, dueño del inmueble o ejecutivos de las salas de ventas quiénes tienen la obligación de proporcionar todos estos datos. También en la administración respectiva, la cual cuenta con el reglamento de copropiedad del edificio y también toda la información acerca de los acuerdos de los vecinos acerca de estos controvertidos facilities.{/slide}

{slide=Los costos de apagar la caldera}

Dejar de brindar el servicio de calefacción central acarrea problemas con vecinos que pueden exigir su derecho a usarlo. Tampoco conviene que lo utilice menos del 70% de los departamentos. Los costos se elevan por las nubes.

Oriana Olivos Marín

Las comunidades de los edificios de departamentos ya comenzaron a temblar con las cuantiosas cuentas de gas que se les avecinan. Por eso, algunas han decidido tomar severas medidas de racionamiento. Y las más osadas, incluso, han optado por eliminar la calefacción central que, según datos de los administradores, genera el mayor gasto de energía en los condominios en altura.

Sandro Coda, gerente de Coda y Compañía, dice conocer varios casos en que los propietarios han decidido no encender la calefacción este invierno. "En general, esto se ha resuelto en asambleas ordinarias o reuniones informales (lo que no corresponde), y está sucediendo especialmente en aquellos edificios nuevos que recién se están habitando. Por esta misma causa el recurso es subutilizado, aumentando enormemente los costos".

Sólo un ejemplo. Un mismo edificio habitado en un 80% disminuye en 20% el gasto en calefacción central que si sólo tuviese el 30% de las unidades ocupadas.

Mal negocio

Para Sandro Coda, no conviene que las comunidades opten por suspender la calefacción. "Cuando esto sucede, quienes no usan este servicio de todos modos se ven beneficiados por el 'efecto sándwich', en la medida en que reciben, por inercia, el calor de los departamentos vecinos, ubicados en pisos superiores, inferiores o laterales aunque no paguen nada".

Asimismo, si la calefacción la usan algunos pocos (menos del 70% de las unidades), el sistema se hace ineficiente, ya que estaría funcionando a toda su capacidad sólo para calefaccionar algunos inmuebles. Por lo tanto, quienes reciban el servicio de esta forma a fin de mes pagarán cuentas muy abultadas.

El especialista agrega que para evitar ambos problemas basta usar en forma inteligente y racional el sistema de calefacción central.

"Para ello, es fundamental llevar adelante una buena administración y gestión del servicio. Y creo que una solución es que un porcentaje (50%) de la cuenta de combustible se cobre como gasto común, según lo que le corresponda a cada unidad, y lo restante se cobre a cada departamento de acuerdo con su consumo individual de agua caliente y su consumo individual de calefacción".

Explica que cuando se cobra todo en el gasto común, se produce un incentivo perverso: en vez de preocuparse de regular racionalmente el recurso, analizando comodidad versus costos, se llega al extremo de abrir las ventanas por exceso de calor en vez de bajar la calefacción.

"Por ejemplo, en un edificio en el que se cobraba todo por gasto común, había varios departamentos que llegaban a consumir hasta 400 mil pesos al mes por concepto de calefacción, y el promedio estaba bordeando los 130 mil pesos. Cuando se comenzó a controlar estos excesos, el promedio bajó a 70 mil pesos".

Según estudios, la forma más eficiente de usar la calefacción central es poner el termostato entre los 18 y 20 grados y no moverlo ni apagarlo durante todo el invierno.

"Esta solución es la más adecuada gracias a la inercia térmica, ya que se requiere menos energía para calentar un departamento que se conserva a una adecuada temperatura que uno que está frío", argumenta el especialista.

Prueba de ello es el caso de un vecino que gastaba al mes 115 mil pesos en calefacción central. La razón de su alto gasto radicaba en que sólo la encendía en la noche y la apagaba en la mañana. Una vez que mantuvo constante la temperatura en el rango recomendado, la cuenta le bajó a 40 mil pesos.

Agrega que para clausurar la calefacción o para decidir no echarla andar, se debe llamar a una asamblea extraordinaria. El quórum debe ser del 80%, en tanto la medida debe ser aprobada por el 75% de los departamentos hábiles (que pagan gastos comunes).

Aunque el tema a veces no es tan sencillo. Explica Juan Carlos Latorre, presidente del Colegio de Gestión y Administración Inmobiliaria (CGAI), que si bien la Ley de Copropiedad permite a las comunidades tomar esta medida, podría darse el caso de que un vecino se opusiera, reclamando su derecho de contar con el servicio ante los tribunales de justicia, invocando normas superiores a la Ley de Copropiedad.

"Por eso yo recomiendo que esta medida se tome con el acuerdo del 100% de los copropietarios de manera de que nadie se sienta perjudicado. La razón es que el derecho va más allá de la Ley de Copropiedad, pues cuando alguien compra una vivienda con calefacción central, como parte de los bienes y servicios comunes, la comunidad, le guste o no, tiene que brindar esta prestación", comenta el dirigente gremial.

Sacrificios versus beneficios

Eliminar parcialmente la calefacción hace que el costo operacional de la central térmica lo paguen sólo quienes la usan.

"Sin embargo, como estos sistemas están diseñados para toda la comunidad, el calor se genera igualmente en cada piso, beneficiando también a quienes no pagan la cuenta", afirman los administradores de edificios, expertos en el tema{/slide}

{slide=¿Conoce usted a su vecino?}

¿Está seguro de que en la casa de al lado no vive un psicópata que mantiene secuestrada a su familia? ¿Cuándo fue la última vez que habló más de cinco minutos con alguien de su barrio? El escalofriante caso ocurrido en Austria obliga, al menos, a intentar una reflexión. La solidaridad parece un bien en extinción y cada vez hay más muestras de encierro y aislamiento. Nadie está dispuesto a involucrarse en problemas ajenos porque puede verse afectado. El aumento de las medidas de seguridad es un signo del debilitamiento de las redes sociales.

Álvaro Farías y M. Teresa Anguita

La noticia dio la vuelta al mundo. En Austria, Josef Fritzl mantuvo secuestrada en el sótano a su hija durante 24 años. Abusó sistemáticamente y le engendró siete hijos, uno de los cuales murió al nacer. Ninguno de los 22 mil habitantes del pueblo de Amstetten sospecharon lo que ocurría en ese hogar.

Sin dejar de lado lo impactante de la noticia, las preguntas que surgen son: ¿Qué tanto conozco a mi vecino?, ¿tenemos noción de quién vive a pocos metros de nuestras casas?, ¿queremos saberlo realmente?, ¿estamos dispuestos a intercambiar algo más que un saludo?

En concreto y, a juicio de los expertos, cada vez nos relacionamos menos con nuestro vecindario. Los factores pueden ser múltiples, pero el efecto uno sólo: poca solidaridad y mínima confianza en el de al lado.

La psicóloga Ana María Arón, directora del Centro del Buen Trato de la Universidad Católica, opina que lo ocurrido en Austria nos muestra a primera vista que "hay un problema con esa vecindad y que ello es un síntoma de la desconexión con las redes sociales". Y aunque cree que no se puede descartar que algo así pueda producirse en Chile, afirma que nuestra cultura es más entrometida en los asuntos del otro. "En Chile y América Latina, no somos tan respetuosos con la intimidad de la gente o al menos no tenemos ese respeto mal entendido que hace que a uno le de temor involucrarse en los problemas ajenos".

Dice, por ejemplo, que en los sectores más populares todavía se da que las personas conozcan los horarios de sus vecinos. Saben a qué hora salen a trabajar, a qué hora salen de compras y si sus hijos están acompañados o no.

Albert Tidy, arquitecto y crítico de urbanismo de "Hora 25" (TVN), se pregunta: "¿Qué esperamos de nuestros vecinos? Yo creo que respeto y contar con ellos en alguna emergencia. Sinceramente, más no. Son como los parientes, uno no los elije. Convivir y confiar es lo difícil. Cuando sabes quién es el que vive a tu lado, puedes identificar cuando hay una conducta anormal".

Tranquilidad artificial

Los resultados de la encuesta Bicentenario, realizada en 2007 por la Universidad Católica y Adimark, hablan por sí solos: un 46% de los chilenos no confía en sus vecinos y existe poca participación en actividades de barrio. El mismo sondeo arroja que los sectores más altos de la población viven en sitios más segregados, lo que redunda en un menor contacto interpersonal y en mayor sensación de inseguridad. Todos esos factores reducen las posibilidades de que haya solidaridad entre los habitantes.

Para Roberto González, doctor en psicología social y director de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica, "mientras menos aislamiento, hay más posibilidades de que la gente se escuche y sepa lo que le pasa al vecino".

Según el especialista, Santiago es una ciudad muy segregada y eso tiene efectos en los hábitos de las personas.

Pero no es gratuito. Tidy advierte que basta con sumar dos más dos: "Chile es un país muy desigual y eso provoca delincuencia. Frente a eso, es lógico que la gente no esté dispuesta a arriesgar el trabajo de toda la vida, a su familia, así que no le queda otra que invertir en seguridad y subir la reja".

Desde ese punto de vista, son un lujo la tranquilidad, la independencia y la confianza de vivir en un hogar seguro. Esto se aprecia en la tendencia a construir condominios cerrados en sectores como San Carlos de Apoquindo, Chicureo y La Dehesa.

"Son lugares completamente cercados por fuera, pero sin rejas por dentro. "Es la paranoia urbana. Y me parece mal que se tenga que dar todo de manera artificial. Si no fueran completamente cerrados y llenos de guardias, sería imposible esa supuesta tranquilidad", reflexiona Tidy.

Solidaridad v/s indolencia

Para la socióloga Cecilia Dockendorff, presidenta de la Fundación Soles (institución sin fines de lucro destinada a realizar programas de intervención social), la escasa vida de barrio responde a una serie de factores culturales que hacen que las personas tengan adormecido su potencial solidario.

El individualismo llevado al extremo y la norma tácita de que acusar es malo nos llevan a desentendernos de los problemas ajenos y de no actuar frente a una situación que consideramos negativa.

"Estamos casados en una constelación de rasgos culturales que nos hacen ser indolentes, pero intrínsecamente las personas no somos indolentes. Además, como aceptamos la diversidad, pensamos que a lo mejor una conducta mala para nosotros, como la violencia, tal vez no lo es para el vecino", explica.

También está el hecho de que denunciar un maltrato o intervenir para frenarlo significa una pérdida de tiempo y ganarse un problema innecesario.

El director de la Escuela de Artes de la Universidad de las Américas, Humberto Onetto, sufrió eso en carne propia.

Caminaba por Pedro de Valdivia Norte cuando se encontró con un joven pokemón que estaba golpeando a una niña. Él se acercó a calmar los ánimos y lo único que consiguió fue un "lumazo" en sus costillas.

Sebastián Zulueta, ingeniero comercial y máster de Sociología, y director del programa Aprendizaje Servicio de la Universidad Católica, también opina que el sistema cultural es el gran culpable de que "nos quedemos de brazos cruzados" frente al sufrimiento ajeno.

"La solidaridad -dice- debe ser entendida como el hacernos responsables del otro y de hacernos cargo de sus problemas. Debemos pasar de una solidaridad egocéntrica a una etnocéntrica, que incorpore no sólo a los miembros de la familia íntima sino también a la comunidad a la que pertenecemos".

Juntos pero no revueltos

Ser solidarios, en todo caso, no significa, perturbar la intimidad del vecino, aclara el psicólogo Roberto González. El especialista afirma que hay que alcanzar un equilibrio, de manera de conservar la tranquilidad y la independencia sin menoscabar el interés por estar en contacto con los otros. Es decir, "juntos, pero no revueltos".

Para el arquitecto y urbanista Félix de Amesti, el diseño de la ciudad y el segregamiento de las viviendas son una reacción a la violencia y a la desigualdad.

"El hecho de que los espacios públicos, lugar natural de la reuniones, no estén en buenas condiciones, no es un problema de organización urbana, sino de diseño y administración", afirma, explicando así por qué hoy los santiaguinos optan por ir al mall los fines de semana y no al parque o a la plaza.

"En Chile -agrega- no hemos administrado bien los espacios públicos, no le damos a la gente una razón para visitarlos, por lo tanto es difícil que se relacionen en otro lugar de la ciudad".

Los resultados de la encuesta Bicentenario, realizada en 2007 por la Universidad Católica y Adimark, hablan por sí solos: el 46% de los chilenos no confía en sus vecinos y existe poca participación en actividades de barrio. El mismo sondeo arroja que los sectores más altos de la población viven en sitios más segregados, lo que redunda en un menor contacto interpersonal y en mayor sensación de inseguridad.

La visión de un jardinero:

"Nadie se había dado cuenta"

Jesús Castillo tiene 55 años y ha ocupado 30 de ellos en cuidar los jardines de un sector de Vitacura. Desde su casa, ubicada en la villa Palena de Peñalolén, viaja todos los días en su bicicleta cargando una cortadora de pasto, tijeras de podar y una botella con jugo en polvo.

Castillo ha sido un testigo privilegiado de cómo han cambiado las costumbres en su barrio. "Hace unos diez años, era común que las señoras se invitaran a tomar un aperitivo antes del almuerzo o que los niños entraran a las casas de sus amigos sin pedir permiso. Pero ahora hay mucha competitividad. Usted compra un auto, el vecino lo ve y trata de comprarse otro mejor que el suyo", dice y recuerda con tristeza cuando se enfrentó a la muerte de una clienta. Fue un lunes a cortar el pasto y la señora Teresa no atendía la puerta. Pensó que había salido y jamás imaginó que llevaba dos días sin vida. "Nadie se había dado cuenta. Al tercer día, uno de los vecinos se extrañó de que no saliera a regar y llamó a los carabineros para que entraran{/slide}

{slide=Cuentas de luz en Santiago caerán 2% por revisión de cálculo tarifario}

Por su parte, en el resto del país, las cuentas disminuirán un promedio de 1,7%.

SANTIAGO.- La Comisión Nacional de Energía dio a conocer hoy la definición del proceso tarifario de los Valores Agregados de Distribución (VAD), lo que regirán entre 2008 y 2012 y que contienen los valores que recibirán las compañías distribuidoras eléctricas por el negocio asociado a la distribución.

En el marco de este proceso, el ministro de Energía, Marcelo Tokman, anunció que los precios de distribución para las compañías caerán en promedio un 11,4%.

Si se considera que el VAD dentro de la cuenta final equivale al 20% de esta, las tarifas a clientes finales, o la boleta de luz, en promedio caerá un 1,7%, aunque los detalles finales del proceso tarifario se conocerán una vez que la Contraloría tome razón de esto cálculos.

En el ministerio adelantaron la variación que tendrán las principales ciudades del país.

Así, en Santiago las cuentas caerán 2%, en Valparaíso un 2%, al igual que en Concepción. Por su parte en Punta Arenas registrarán la mayor caída con un 5%.

Por el contrario, algunas de las ciudades que presentarán alzas son Valdivia e Iquique con un 1% y 2% respectivamente.

La aplicación de las nuevas tarifas rige en forma retroactiva desde el 4 de noviembre de 2008 hasta el 4 de noviembre de 2012. Sin embargo, su proceso general concluye sólo con la publicación en el Diario Oficial del decreto correspondiente, luego de que el mismo finalice su proceso de toma de razón en la Contraloría General de la República.{/slide}

{slide=Carabineros detecta principales falencias de seguridad en condominios}

OS-9 configuró perfil de los delincuentes que incluso se visten con ropa acorde al lugar en que van a delinquir.
El documento también advierte sobre las brechas en la protección de casas independientes y edificios.

PEDRO LEZAETA

Mediante una circular remitida a todos los funcionarios y jefes operativos de Carabineros, en especial los vinculados a la labor de patrullaje, el OS-9 difundió una completa radiografía de la delincuencia especializada en robar en condominios, casas y edificios, orientada a acentuar los servicios de prevención de este ilícito. El texto entrega un perfil de los autores de estos delitos y una serie de recomendaciones para alertar a la ciudadanía.

Según el analista del OS-9, teniente Héctor Cabrera, la medida corresponde al constante mejoramiento de los servicios policiales. "Lo principal es lograr que la gente sea más cuidadosa. Que nos coopere para poder brindarles un mejor servicio. Y también, la ciudadanía debe ser más proactiva, debe estar más pendiente de no darle espacios a la delincuencia", dice Cabrera.

Descuidos

"Normalmente -añade-, los delitos en condominios, casas, departamentos, se deben a descuidos que aprovechan los delincuentes. Las personas deben estar pendientes de esos fallos y corregirlos. Hay que dificultar al máximo el accionar de los delincuentes. Además de todas las medidas físicas, como rejas y alarmas, hay que conocer al vecino. Lo principal es tener redes de apoyo y resguardo".

Según el oficial, existe una serie de elementos que los vecinos deben considerar para mejorar sus sistemas de seguridad (ver infografía). "La delincuencia avanza, se hace más sofisticada. Ha comenzado a elaborar modus operandi más complejos, que involucran actitudes persuasivas, seductoras... hay que poner mucha atención a eso", agrega Cabrera.

Desconfiar

Normalmente, las bandas que operan robando casas no son "organizaciones" propiamente tal, dice Cabrera. En realidad, se trata de delincuentes avezados que reclutan, en especial a menores, para realizar trabajos sin mayor planificación.

"Salen a buscar -dice Cabrera- alguna residencia, a ver si les va bien con una puerta abierta o algo así y actúan. Por eso que insistimos en que no hay que ser confiado... Hay que estar a la defensiva para velar por la seguridad familiar. Siempre hay que estar atentos a cada detalle. La seguridad es uno de los elementos más importantes para brindar bienestar a nuestro hogar".

Cifras

Según datos de Interior, la tasa de delitos de robo en lugar habitado al comparar los primeros trimestres de 2008 y 2007, aumentó en el 4,3% a nivel nacional. El mismo indicador, pero en materia de robo en lugar no habitado, subió en 6,8%.

Manual en Vitacura

El municipio de Vitacura lanzará un manual enfocado a las asesoras de hogar para evitar que sean víctimas de robos en las casas donde trabajan. El texto es un conjunto de sugerencias preventivas y de cómo operan los delincuentes. El material se entregará el 22 de agosto en un seminario que se realizará en el centro cívico comunal.

Algunas de las recomendaciones del manual son: chequear las fechas en que los servicios básicos son medidos en las casas, y si llega un supuesto funcionario en un día que no corresponde, hay que llamar a la empresa y verificar. Sacar la basura sólo en los días que pasan los camiones recolectores, ya que los desperdicios son un buen reflejo del nivel económico de una familia.

Pedro Valdivia, director de Seguridad del municipio explica que el mecanismo que usan los delincuentes ahora incluye llamar por teléfono y asegurar a las nanas que ganaron, por ejemplo, pasajes para dos personas a Lima, considerando que muchas son peruanas. "El único requisito que ponen es recibir el premio en la casa", dijo Valdivia.

  • Perfil de los autores
  • Según el informe de Carabineros, se trata de:
  • Delincuentes comunes.
  • Oportunistas.
  • Se juntan aleatoriamente con miembros de otros grupos para robar, no son de bandas organizadas.
  • Actúan de a 2 o 3.
  • Generalmente estos sujetos se trasladan a pie.
  • Edades de 15 a 35 años.
  • Usan ropa deportiva, acorde al medio donde operan para no levantar sospechas.
  • Normalmente portan algún tipo de arma blanca o de fuego.{/slide}

{slide=Qué tomar en cuenta para protegerse de incendios}

Poco se logra con las normas de seguridad si no se conocen y no se respetan los planes de evacuación ni se exige fiscalización.

MARCO DEVOTO

Desde la actual Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones hasta los servicios sanitarios, pasando por las direcciones de Obras Municipales, son cada vez más las disposiciones que apuntan a mejorar la seguridad ante potenciales incendios en edificios, condominios, escuelas, estadios, comercios, discotecas y todo recinto que reúna gran cantidad de gente. Esto debería ser aprovechado para exigir que ellas se cumplan y no tener que lamentar desgracias, que usualmente nos parecen lejanas.

Las disposiciones de la Ordenanza General exigen que los inmuebles en altura deban tener red húmeda y/o seca, detectores de humo y rociadores de agua, además de salidas y luces de emergencia y extintores, pasillos de un ancho que sea acorde con el número de ocupantes y al menos dos escalas aisladas en plantas extensas. Varias de estas disposiciones, como el ancho mínimo de pasillos, también valen para supermercados y centros comerciales.

Si se trata de departamentos y el inmueble tiene siete pisos o más, la Ley de Copropiedad Inmobiliaria obliga a tener un plan de emergencia aprobado por Bomberos, que queda en poder de Carabineros. Debe ser conocido por todos los ocupantes del lugar, quienes también tendrían que ser capacitados, y realizarse ensayos periódicos.

Este último aspecto se extiende a los lugares de trabajo para que todos sepan qué hacer ante una emergencia. Expertos en administración recalcan la importancia de este detalle, ya que nombrar personas para dirigir las operaciones de evacuación no conviene, porque no siempre están cuando se presenta la situación. Pero en condominios y edificios en general, los guardias y porteros deberían ser los primeros capacitados sobre el tema en sus aspectos fundamentales, como presurización de escalas de emergencia, bloqueo de ascensores por ser peligroso su uso en un incendio, despliegue de mangueras, activación de redes de agua, etcétera.

En los edificios, los administradores deben siempre mantener expedito el acceso para vehículos de emergencia.

Fiscalizadores

Para confirmar que estas condiciones se cumplan, el primer fiscalizador es la Dirección de Obras Municipales y, pese a que Bomberos no tiene capacidad resolutiva, es conveniente consultar el juicio de esa institución al respecto.

Para restaurantes, teatros, discotecas y otros lugares cerrados de esparcimiento, se exige un número mínimo de extintores. En caso de siniestro, obviamente no serán los usuarios los que los manipulen. Su primera obligación es salir, y para ello dichos recintos tienen que contar con el acceso principal y al menos una salida de emergencia. Debe estar señalizada y siempre expedita, en lo posible en el extremo opuesto de la entrada, con las puertas que se abran hacia fuera, como debe ser también en escuelas y jardines infantiles.

Los organismos encargados de fiscalizar que estas normas se cumplan son el Sesma, en la Región Metropolitana, y los servicios de salud provinciales y direcciones de obras.

La mayoría de los edificios, sobre todo los construidos hace más de 15 años, no cumplen con muchas de estas diposiciones hoy vigentes para inmuebles nuevos. En este caso, corresponde priorizar la evacuación estableciendo un plan de emergencia que debe ser conocido y respetado, e ir unido a una buena señalética de escape e iluminación de emergencia, entre otras posibilidades.

La responsabilidad empieza por casa, lo que se traduce en que las juntas de vigilancia deben fiscalizar que las medidas preventivas funcionen.

Conducta irracional

Entre los errores que pueden costar caro, administradores y bomberos destacan el desconocer los sistemas contra incendio del edificio y sus vías de escape; no tener plan de emergencias; no participar en los simulacros de evacuación; no tener a mano teléfonos de Bomberos; carecer de extintor; secar ropa con estufa; rellenarla sin estar apagada y mantener artefactos como estufas, cocinas, calefón y planchas encendidos por largo tiempo sin supervisión.

Cuando estalla el incendio son comunes las conductas irracionales, como menospreciar el peligro; esperar que el incidente termine solo o mirar cómo lo combaten otros; intentar apagar fuegos que están escapando de control; demorar en dar la alarma; usar los ascensores para huir; dirigirse a lugares equivocados; volver a buscar algo y correr a través del humo en vez de escapar gateando.{/slide}

{slide=Lo último en energía limpia}

Ventanas con paneles fotovoltaicos incluidos son la última en lo que a productos para casas realmente verdes se refiere.

El producto está siendo comercializado por la empresa japonesa Nihon Telecommucation System, y está orientado al consumo residencial, según informó la página CrunchGear.

De acuerdo a información entregada por la compañía, la electricidad producida a través de los paneles será suficiente para alimentar un PC y recargar un celular.

En días completamente soleados los paneles pueden generar hasta 70 watts de energía por cada metro cuadrado de vidrio. Las celdas solares tienen una eficiencia de generación de energía de un 7 a un 8%. Además, las ventanas impiden que los rayos del sol entren directamente a las habitaciones en un 90%, aumentando así la eficiencia de los sistemas de aire acondicionado, por ejemplo.

De todas formas, y como la mayoría de estos productos, las ventanas son caras. Costarán 1.900 dólares (un millón de pesos) por metro cuadrado.{/slide}

{slide=Biometría llega a condominios}

Nuevos servicios y baja en los costos permiten que las comunidades de casas o departamentos puedan acceder a esta tecnología, antes reservada a las oficinas.

Felipe Álamos U.

Nada de tocar el citófono o sacar el manojo de llaves. Hoy en Chile, tal como sucede en Europa o Estados Unidos, existe la posibilidad de que los residentes de un condominio de casas o de un edificio de departamentos entren a ellos utilizando sólo sus huellas dactilares.

Todo ello gracias a la biometría, una tecnología de seguridad basada en el reconocimiento digital de las características físicas intransferibles de las personas, las que previamente han sido captadas e interpretadas por máquinas y software especiales.

"Ejemplo de ellos son las huellas dactilares. Estas líneas poseen un diseño único en cada persona, y por lo tanto son un método casi infalible de identificación de identidad", afirma Gonzalo Jiménez Cocq, director comercial y de servicio al cliente de Gastoscomunes.com, administradora de comunidades que ya está instalando en forma pionera este modelo en comunidades residenciales de la capital y V Región como servicio de valor agregado, sin costo para las comunidades clientes.

SOLUCIÓN EFICIENTE

Asegura el experto que adoptar esta tecnología ayuda a resolver dos problemas conexos: la seguridad y los costos asociados a ella.

Con respecto a la seguridad, señala: "una gran ventaja de estos sistemas digitales es que generan un filtro automático en conserjería, donde todas las personas que no están registradas -los no residentes- tienen que solicitar a conserjería la apertura del acceso principal, registrándose obligadamente su ingreso y dando aviso vía citofonía al copropietario o arrendatario. A su vez, en los condominios de casas, cada vehiculo que entra debe ingresar su registro digital para que el portón o barrera se abra; en caso contrario, el conserje deberá registrar su ingreso e informarlo al copropietario o arrendatario". Además, señala Jiménez, este sistema permite recopilar con mayor facilidad y precisión la información, en caso de existir algún problema al interior de la comunidad.

"Estos sistemas identifican al copropietario a través de una clave personal o una huella digital, que están asociadas a un RUT y a la unidad que habita. Así, es posible registrar sus ingresos por día y hora. De esta manera, en caso de ocurrir un robo en una comunidad se podría identificar todos los ingresos ocurridos en un período determinado y quién los realizó".

Con respecto a los costos, afirma Jiménez: "Hoy una de las causas de los robos es la falta de control en los accesos principales, debido a que las comunidades generalmente privilegian mantener gastos comunes bajos. Ello es especialmente complejo en las horas peak, pues los conserjes no dan abasto".

En ese sentido, señala que contar con esta tecnología permite un uso más eficiente de los siempre escasos recursos humanos, "pues este tipo de sistema alivia y mejora el trabajo en la conserjería, al bajar el número de personas a controlar, evitándose diversas situaciones de riesgo".

MENORES GASTOS

Y dice que no es un sistema costoso, siempre y cuando se conciba como parte de un servicio integral. "Si se compran estos equipos por cuenta propia, los precios son mucho más altos y los resultados generalmente no son buenos".

Cuenta que, por ejemplo, en el caso de su empresa esta prestación es entregada gratuitamente a las comunidades cuando éstas contratan un servicio integral de Facilities Management.

"Es fundamental que esta tecnología sea parte de un solución integral, como servicio de seguridad y control de acceso. Si no, puede significar tirar el dinero, por falta de conocimiento y gestión", concluye el ejecutivo.

CONCEPTO QUE CRECE

La biometría consiste en determinar la identidad de una persona basándose en algunas características físicas inmodificables de la persona. Las más empleadas son el iris y las huellas dactilares, consideradas más seguras que la voz o el rostro.{/slide}